Entre 1914 y 1918 tuvo lugar la “gran guerra”, tal y como se denominó al principio a la Primera Guerra Mundial. En ésta se implicaron todos los estados contendientes.
Se trata de una de las guerras más sangrientas de la historia. AsÃ, el número de vÃctimas fallecidas era de 10.000.000 personas, mientras que en la Segunda Guerra Mundial el balance será de 40.000.000 muertos.
Ante este contexto repentinamente transformado y tan desolador, la radio también va a experimentar diferentes cambios. En cuanto a técnica, durante la Primera Guerra Mundial la radio mejoró notablemente. De este modo, Edwin Armstrong, un genial inventor americano, contribuyó de forma eficaz al progreso de la radio. AsÃ, durante esta difÃcil época bélica mejoró un dispositivo que detectaba los aviones que se acercaban captando las ondas electromagnéticas emitidas por los sistemas de ignición de sus turbinas. Uno de los perfeccionamientos de este dispositivo logró convertirse en el un circuito que será muy útil en los receptores de radio. El receptor superheterodino, pues, fue creado por Edwin Armstrong. Lo que permite el principio superheterodino en los receptores de radio es superar algunos problemas y asà obtener elevadas prestaciones en cuanto al diseño. Y es que los receptores de radiofrecuencia sintonizada que se utilizaban antes de este invento de Armstrong no tenÃan suficiente estabilidad. Pero ahora todo habÃa cambiado y empezaba, pues, una nueva etapa para la radio. A través del principio que se utiliza ahora, las frecuencias recibidas se convierten a una frecuencia constante más baja, antes de la detección. Esta frecuencia constante es llamada frecuencia intermedia. El usuario sintoniza el receptor a través del ajuste de la frecuencia del oscilador local y/o la sintonización de las señales entrantes. En casi todos los receptores dichos ajustes se hacen de una manera simultánea, sobre un condensador variable, con dos secciones acopladas en el mismo eje. De este condensador, una de las secciones forma parte del circuito oscilador local y la otra del de sintonÃa de la señal entrante. De este modo, cuando se cambia la frecuencia sintonizada en la entrada, se cambia además la frecuencia del oscilador local. En la actualidad, la mayorÃa de receptores funcionan con este método. La mayor ventaja de éste es que gran parte del trayecto de la señal de radio ha de ser sensible sólo a una estrecha gama de frecuencias. Los receptores superheterodinos poseen una serie de caracterÃsticas superiores en selectividad y en estabilidad de frecuencia. Esta tecnologÃa superheterodina se aplica además, a los transmisores de radio. El transmisor superheterodino tiene un diseño que es muy semejante al diseño del receptor. Hay, no obstante, una pequeña diferencia. Y es que las etapas de la señal están dispuestas en un camino inverso. Pero, a parte de los avances técnicos, es interesante conocer el papel de la radio durante la Primera Guerra Mundial, ya que éste fue muy relevante. Este medio de comunicación se utilizó para lo que en aquel momento le interesaba más a todo el mundo: los objetivos bélicos. La radio tuvo un papel primordial durante este periodo de tiempo. AsÃ, todos los combatientes la utilizaron para llevar a cabo sus objetivos.
Cuando estalló la guerra en Europa, en 1914, los Estados Unidos se habÃan declarado públicamente, en principio, neutrales. Entonces, para cumplir con dicha neutralidad, el 5 de agosto de 1914, el presidente Wilson dio la orden de censurar los mensajes internacionales enviados a través del telégrafo y recibidos por las radios. En septiembre de ese mismo año empezó la “Edad sin hilos”. AsÃ, la Marconi Company, empresa de radio lÃder en los Estados Unidos de aquellos tiempos, desafió la orden del presidente. Y es que Marconi, aunque era un ciudadano americano, también tenÃa contactos con otros paÃses como Gran Bretaña e Italia. Pronto, el gobierno estadounidense se da cuenta que la estación americana en Siasconsett, Massachusetts, de Marconi, habÃa mandado un mensaje no neutral de la Suffolk británica. No obstante, la compañÃa de Marconi alegó el derecho que tenÃa la marina de Estados Unidos de supervisar sus operaciones. Pero la marina acabó con las actividades que se hacÃan en Siasconsett. Sin embargo, al final, en 1915, la estación se puso otra vez en marcha y Marconi aceptó las regulaciones de la marina.
En Europa, el panorama de la radio no era tampoco nada relajado. Y es que la relevancia militar que tenÃa este medio de comunicación, en aquel entonces era totalmente incuestionable. AsÃ, en el mes de agosto de 1914, los belgas se vieron obligados a destruir completamente una estación internacional que era muy importante. Ésta estaba ubicada muy cerca de Bruselas. Llevaron a cabo esta operación con el fin de evitar que la estación cayese en manos de los alemanes, que ya se estaban aproximando a la zona.
Durante la guerra, los mensajes radiofónicos que lanzaban los alemanes eran, aunque no todos, para ayudar a dirigir sus operaciones militares y primordialmente sus bombardeos. Sin embargo, esto no siempre les funcionaba y a veces el tiro les salÃa por la culata, nunca mejor dicho. De este modo, una estación especial fue usada para confundir un grupo de enemigos, a través de las señales “phony” y siete Zeppelins fueron conducidos a la muerte, por medio de la radio. Con este ejemplo, pues, vemos el poder que tenÃa la radio durante la guerra. Y es que a través de ésta incluso se podÃa llegar a acabar con la vida de numerosas personas. El uso de la radio no estaba para nada en manos de la gente de a pie, durante este periodo bélico. No obstante, en ocasiones, se llevaban a cabo algunas actividades para contentar a algunos oyentes en concreto. De esta forma, hubo radio para los soldados que estaban heridos por la guerra. AsÃ, habÃa un transmisor de baja potencia, que estaba destinado a divertir y entretener a los soldados, a través de la música y los programas informativos de la radio. Antes de la Primera Guerra Mundial, el uso de la radio de alta mar era muy diferente que el de ahora. Y es que la guerra submarina propició que hubiera buques mercantes para agregar a los operadores de radio. David W. Bone, en 1919, investigó las actividades marÃtimas en la guerra y afirmó que Marconi habÃa sido esencial.

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