El avance en las comunicaciones inalámbricas a distancia es impulsado por la válvula de vacÃo. AsÃ, se mejora notablemente la telegrafÃa con cable submarino y el nacimiento de la televisión, la cual existÃa ya, antes de la Segunda Guerra Mundial, en Alemania.
Además, la industria del disco empieza a utilizar la técnica electrónica. Ello significa un progreso considerable, ya que hasta entonces se utilizaba una tecnologÃa mecánica. Este panorama tan alentador en cuanto a las comunicaciones, lógicamente repercutirá en la radio y asà crecerá considerablemente la radiodifusión.
No obstante, aunque la técnica de la radio sea ya bastante avanzada, durante la Segunda Guerra Mundial, en este periodo se producen varios cambios importantes. Asà pues, aún y con el progreso de la radio que hemos visto, se puede hablar de un deterioro en cuanto a los objetivos de ésta, durante la etapa bélica. Y es que en esta difÃcil época, el nazismo tenÃa una gran preocupación por controlar a las masas. Y qué mejor manera de hacerlo que a través de los medios de comunicación, los cuales no paran de comunicarnos ideas de todo tipo. De este modo, al igual que los otros medios de comunicación, la radio estaba totalmente controlada por los que tenÃan el poder. Se hizo de ésta un medio completamente eficaz para la propaganda ideológica. En los años bélicos, las radios alemanas podÃan retransmitir a través de ondas muy fuertes, a distintos sitios de Europa. AsÃ, aprovechando esto se transmitÃan duros ataques a las tropas aliadas. Ello ha sido denominado: “guerra psicológica”.
Lo que movió a los poderosos a realizar este control y esta persuasión a las masas fueron varios aspectos que tenÃan a favor. Hitler tenÃa muy claro que sus ideas no tendrÃan éxito a no ser que éstas también fueran las ideas de los demás. AsÃ, cuanto más grande fuera el número de personas que pensaban igual, más fuerza tendrÃan. El movimiento hitleriano tenÃa una buena base de apoyo en varias capas burguesas. Los intereses de estas masas eran bien conocidos por Hitler. Éste, además, dejó claro que Alemania tenÃa la misión de cambiar el mundo. A todo esto se le añadió el crecimiento de unas cuantas corrientes intelectuales reaccionarias. Hitler, pues, aprovechó todas las circunstancias que tenÃa a su favor y se hizo con el poder absoluto, imponiendo sus ideas a todo el mundo. La radio era uno de sus mejores aliados. AsÃ, tenÃa al Ministro de Propaganda, Goebbels, muy bien enseñado. Y es que éste último consideraba la propaganda como un arma de guerra infalible, ya que con esta se ganaban nuevos adeptos para la causa del nacionalsocialismo. En esta lÃnea, muchas eran las técnicas utilizadas por Goebbels. AsÃ, si el discurso era al aire libre, se copiaba de la Iglesia Católica el ambiente propicio a la emotividad, a través del incienso, la oscuridad y las lucecitas encendidas. Si en cambio, la oratoria se daba a través de la radio, se utilizaban medios de persuasión como la música y claro está, los distintos cambios de voz y de tono, los cuales llevaban a los oyentes a estar sumamente atentos a lo que se decÃa. Además, para el “führer” la constancia y la repetición eran imprescindibles para conseguir el éxito. Por ello, Hitler insistÃa a los locutores de radio que machacasen contenidos nazis.
Para Goebbels la radio es imprescindible para su ministerio. AsÃ, este ministro se hace con los recursos necesarios para promover la producción de receptores económicos para que éstos estén a disposición del mayor número de personas posible. De este modo, se va a conceder a las emisoras de radio equipos muy potentes para que sus ondas lleguen más lejos de las fronteras del paÃs. Con los mensajes, claro está, de las ideas nacionalsocialistas. Pero no todo será ideologÃa nazi por todas partes. De esta forma, la BBC se convierte pronto en la única emisora aliada que empieza a copiar el modelo alemán. AsÃ, desde que comienza la guerra realiza una propaganda que será oÃda en todo el planeta. Además, consigue tener una influencia tal, que varias emisoras copiarán su estilo. Volviendo a Alemania, durante la ocupación de Francia, los nazis llevaron a cabo una propaganda de lo más eficaz para salirse con la suya. AsÃ, se sirvieron de la radio para conseguir sus objetivos bélicos. Trasladaron a Francia dos transistores y los montaron como si fueran emisoras francesas. A través de sus mensajes por la radio comunicaban a los ciudadanos que fueran a las áreas más seguras, en las que no estaban los soldados alemanes. Esta, pues, era la manera que tenÃan los alemanes de evitar el colapso en las vÃas que necesitaban para avanzar lo más rápidamente posible.
La propaganda nazi era llevada a cabo apelando siempre al sentimiento nacional alemán. Se hablaba directamente al corazón, que es lo que más afecta y lo que menos deja pensar. Sobre ello, el mismo “fhürer” decÃa: “hay que reducir tanto más el nivel intelectual de la propaganda cuanto mayor es la masa de hombres a los que se quiere llegar”. Cuando Hitler hablaba de sus obsesiones por la raza y la sangre, el pueblo estaba totalmente fanatizado. A él sólo le preocupaba sobreexcitar a la gente para salirse con la suya. Le interesaba engendrar un odio fuerte. Por otro lado, las ideas antisemitas eran retransmitidas con una brutalidad total. Y es que Hitler, siempre hablaba de la violencia y además lo hacÃa de forma totalmente positiva. Como si destrozar vidas fuese lo más maravilloso del mundo. AsÃ, el “fhürer” declaró: “la primera de las condiciones para el éxito consiste únicamente en la aplicación perpetuamente uniforme de la violencia”. De este modo, los mensajes eran infundados a través de un arma infalible: el miedo. Éste siempre era originado por los nazis, los cuales no dejaban de amenazar a la población a través de continuas alusiones al ejército y a la fuerza animal.
Otra caracterÃstica esencial de la propaganda hitleriana era crear una imagen muy concreta de Hitler, basada en una concepción del héroe nacional. AsÃ, se lograba tener a las masas en una especie de esclavitud psicológica. En su obra “Mein Kampf” (”Mi Lucha”) Hitler dejó bien claro que “la propaganda polÃtica es el arte esencial de guiar polÃticamente a las grandes masas”. Además, durante el congreso de Nuremberg, en 1936, declaró: “la propaganda nos ha llevado hasta el poder, la propaganda nos ha permitido conservar desde entonces el poder. También la propaganda nos concederá la posibilidad de conquistar el mundo”. Queda claro, pues, el imprescindible papel que tuvo la radio, durante la II Guerra Mundial.

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Muy bueno el articulo te felicito. Sois geniales.