La tauromaquia con su riqueza léxica y su vocabulario tan particular embiste no sólo a prestigiosos toreros, novilleros e incluso banderilleros sino que arremete contra el oído del oyente mediante los sonidos que al fin y al cabo son la esencia pura del periodismo radiofónico taurino, al igual que el arte de lidiar lo es para la Fiesta Nacional y para sus fieles seguidores.
El periodismo radiofónico taurino apasiona a aficionados del mundo del toro y a –no- tan aficionados ya que para cualquier buen periodista que se precie (y no le agrade mucho este arte) casi siempre le interesará aprender más sobre las distintas ramas de la comunicación y una de ellas, sin duda, es la del mundo taurino. Tal vez este profesional no saboree nunca esta maestría nacional pero, seguro que reconocerá la complejidad que entrañan las retransmisiones taurinas. El mensaje oral es la única herramienta que posee el profesional radiofónico para transmitir, comunicar o hacer vibrar, en este caso no un gol, sino una buena estocada al oyente que está al otro lado del aparato radiofónico en cualquier lugar de este país.
En general, en el periodismo radiofónico la lectura en radio hay que mimarla y cuidarla hasta convertirla en una técnica especial. Por lo tanto, hay que hacer un especial hincapié, sobre todo, en las complejas retransmisiones taurinas. Al carecer de imágenes visuales y del ambiente que se respira presenciando en directo, en la plaza de toros la lidia el periodista taurino deberá de emplear una redacción clara y a la vez expresiva, sugerente, atractiva y cuyo principal objetivo será el de captar y retener la atención de la audiencia. Por ello, el periodista taurino o entendido debe de hacer del sonido un arte a la hora de transmitir todo lo que está aconteciendo en un espacio esférico rodeado de arena, tendidos, almohadillas, un palco presidencial, burladeros…y cuyos protagonistas son los toreros, el toro, el público in situ y el oyente que ha elegido como su principal medio de información la radio.
La deontología de los periodistas taurinos se basa en cinco pilares fundamentales y que son comunes para el resto de profesionales de la comunicación: veracidad, exactitud, credibilidad, objetividad e imparcialidad. Algo imprescindible es, recurrir a la reiteración, es decir, contarle al receptor lo que se quiere comunicar y repetirlo varias veces para que así lo retenga más rápidamente en la memoria, ya que el mensaje que llega a través de la atractiva voz del locutor se puede perder por las ondas radiofónicas.
Una de las principales ventajas de los programas o informativos en radio es la de ofrecer al receptor una información inmediata, de primerísima actualidad –como ocurre con los espacios dedicados a los toros en televisión o radio, frente a los periódicos o revistas especializadas en tauromaquia que no gozan de la riqueza del DIRECTO. Asimismo comparte con la televisión que el aficionado puede seguir paso a paso la celebración de la Fiesta Nacional que va alcanzando un clima in crecento a través de las retransmisiones taurinas. Además el oyente puede escuchar las explicaciones y comentarios no sólo de los periodistas sino de los auténticos protagonistas del mundo del toreo a parte de las opiniones siempre subjetivas de los profesionales que deben ser respetuosas y moderadas. Todo ello, en riguroso Directo.
Hablar de periodismo radiofónico taurino es remontarse a su historia. Alguien dijo que “en el periodismo se forja la mejor literatura”, dicha afirmación debiera aplicarse a la taurina. Desde las primeras relaciones sobre la celebración de los toros en 1556 hasta la última crónica escrita, televisada o radiada en nuestros días, es todo un género periodístico en el que se ha convertido gracias a la labor responsable de muchos profesionales especializado de informar objetiva y verazmente, formar, instruir, divertir, hacer sentir…disponiendo como única espada, de la palabra.
Y los primeros profesionales que sacaron “esta espada” fueron: el gaditano Salvador Rapallo “Taleguilla”, primer locutor especializado y al que sucedió Carlos de Larra “Curro Meloja”, crítico honesto que lanzaba felices ironías radiofónicas sobre el toreo y estuvo al frente de la sección taurina de radio Madrid, Antonio García-Ramos y Vázquez, que fue jefe de las secciones tauromáquicas de RNE y TVE, Meléndez Inchausti “Pepe-Hillo”, así como algunos críticos radiofónicos de gran prestigio e influencia, como Rafael Campos de España, Manuel Lozano Sevilla y por supuesto, el gran Matías Prats. Otros nombres importantes engordan esta lista: Julio Gallego Alonso, José María Tavera, J. Antonio Del Moral, García Muñoz Bermejo…
La rica terminología taurina ocupa un lugar importante dentro del vocabulario castellano. Parece claro el origen popular de las expresiones o vocablos que se emplean en el toreo, así como los términos referidos a las condiciones y las características del toro, a las plazas y sus dependencias, a los instrumentos de la lidia o a las suertes natural o contraria que puede sufrir el maestro…todas estas formas léxicas se extrapolan a nuestro lenguaje coloquial, por ejemplo: “Hay que coger el toro por los cuernos” o “Ver los toros desde la barrera” quedando patente la clara influencia lingüística del argot taurino.
Un vocabulario rico en palabras específicas del lenguaje taurino y el interés por informar de manera veraz, concisa, exacta, creíble y lo más objetivamente posible son los principales baluartes con los que cuenta el periodismo radiofónico taurino que a través del Sonido no sólo hace vibrar a la Plaza sino al Oyente. Incluso puede despertar el interés de muchos y… quién sabe… tal vez el de usted también.
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Es una lástima que este tipo de periodismo esté desapareciendo de las programaciones de las emisoras de radio. Dificilmente se pueden escuchar retransmisiones taurinas en directo y no entiendo por qué ya que somos mucho los aficionados a esta tradición tan española.
Creo que se debe a la falta de interés por este tipo de temática. Los jóvenes no son muy partidarios de la tradición taurina y las emisoras de radio, desgraciadamente, se han vuelto comerciales, si no les reporta beneficios olvidan un tema.
Todavía existe algún programa que analiza la actualidad taurina. También sucede igual en la TV.
Ahora mismo me viene en mente el programa de toros que presentan cada año en Popular TV para las fiestas de San Isidro Máximo Valverde y Lourdes Martínez.